Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimecres, 24 de desembre del 2008

Y ahora cansada de mirar tu foto en la pared, cansada de creer que todavía estás. He vuelto a recordar las tardes del café, las noches locas que siempre acaban bien y me he puesto a gritar estrellando el whisky en la pared. Por verte sonreír he vuelto yo a perder.