Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

diumenge, 22 de febrer del 2009

Quan el que era aquella amistat tan forta,
ja no ho tornarà a ser mai més.