Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dilluns, 9 de març del 2009

Se supone que cada día que pasa me debería de ayudar para albergar una esperanza y creer que todo va a salir bien, pero esos dias para mí muerieron. Cada día se convierte en una puñalada fría en mi corazón, solo albergo oscuridad.
Me encuentro sola en este camino entre penumbras que nunca acabará, no consigo ver su final, he perdido mi destino, he perdido mi luz...ya no puedo ver con los ojos del alma, pues creo que también la perdí. Ya no encuentro motivo alguno por el que luchar, la batalla acabó, yo perdí y una parte de mí en ella murió. Qué sentido tendria luchar si veo que todo se hunde y desaparece ante mí, si yo me esfuerzo por entenderlo, por ver aquella flor esperanzadora. Mi esfuerzo es en vano, la flor se marchita y yo con ella..
Quisiera parar el tiempo, enterrar recuerdos en el mar del olvido, pero cuando más me acerco, siento que el mar me arrastra con él, quedándome atrapada entre sus oscuras y bravas aguas, volviendome fria, congelando mi corazón, llevándome a mi alegre pasado y volviendo al doloroso presente. Sé que he perdido la razón, intento encontrarla pero no hay luz, no la puedo ver... Sé que la muerte vive con nosotros y que tarde o temprano nos invitará a irnos con ella. Yo me quedo en un punto intermedio, muero viviendo...