Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dissabte, 9 de maig del 2009

¿Para qué vivir la vida, si no tienes a tu lado nadie que quiera vivirla contigo?