Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dilluns, 21 de setembre del 2009

Mis padres nunca se preguntaron si tenia un problema mental. Simplemente decían que tenia mal humor.
Nunca me escucharon.