Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dijous, 19 de novembre del 2009

Tinc un altre problema...
Resulta que quan era petita em vaig passar un dia sencer mirant el Sol fins que em vaig quedar enlluernada.