Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dilluns, 2 de novembre del 2009

Y de pronto, me he dado cuenta del miedo que me dan las batas blancas, los medicos, las infermeras, los quirofanos, las xeringuillas, la anestesía, los cuchillos, las sabanas blancas, el olor a hospital...