Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimarts, 16 de febrer del 2010

I quan intentes ser forta per ajudar a l'altre gent, és quan t'adones de lo debil que pots arribar a ser.