Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimarts, 9 de febrer del 2010

Para algunos la vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy y sólo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente.