Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dilluns, 28 de juny del 2010

Set mesos i vint-i-dos dies.
Per primer cop, aquestes llàgrimes no són per ella.