Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dilluns, 20 de setembre del 2010

Por verte sonreir Gràcies Olga. Gràcies Raúl.