Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dijous, 30 de setembre del 2010

Una vez creíste tocar el cielo con las manos, y en un instante, descendiste al más profundo de los infiernos.