Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dijous, 21 d’octubre del 2010

colecciono sonrisas y tragedias,
lo primero a medias por las prisas..