Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

divendres, 19 de novembre del 2010

Y por la calle de la alegría no pasa nadie, nadie mira.
Oigo en la radio cien mil canciones y todas parecen la misma.