Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dissabte, 29 de gener del 2011

Que yo sé que la sonrisa que se dibuja en mi cara tienen que ver con la brisa que abanica tu mirada...