Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimecres, 9 de març del 2011

Los humanos necesitamos muchas cosas para sentirnos vivos: la familia, el amor, el sexo... Pero solo necesitamos una para vivir: los latidos del corazón.