Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimarts, 23 d’agost del 2011

Subimos hasta el cielo, caímos hasta el fondo, lo apostamos siempre todo.