Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dijous, 15 de setembre del 2011

Dame para olvidar un sitio menos gris,
llevo aquí sólo dos días y se me ha olvidado reír.
Hoy no estoy para nadie, nadie está para mí...
Este corazón podrido se ha cansado de vivir.