Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dissabte, 1 d’octubre del 2011

No tinc ganes d'entrar a la piscina i veure a tota aquella gent.