Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

diumenge, 2 d’octubre del 2011

Por muchas canciones que escriba sin rumbo, 
la tinta no logra calmar mi ansiedad.
Por muchas palabras que cante con rabia,
palabras que luego saben a dolor...