Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dilluns, 28 de novembre del 2011

Mi droga.
Estoy enganchada a ti y jamás tengo suficiente. Quiero más, y más y más. Rozar la linea de la sobredosis, esnifar tu olor con fuerza, y que se me quede guardado para cuando me entre mono de ti.