Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimecres, 1 d’agost del 2012


No necesito ropa; me arropa el olor de ayer.
No necesito ropa; me arropa el sabor a miel.
No necesito que haya nada entre tú y yo; la piel.
No necesito nada de tu corazón; beber.