Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

diumenge, 23 de setembre del 2012

Cuéntame del llover, de los días de mierda y cuchara, de la rara podredumbre del querer cuando no falta nada...