Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

diumenge, 24 de febrer del 2013

Cuando no quedan ya fuerzas es recomendable parar a descansar.
Cuando no quedan ya fuerzas es recomendable parar a repostar.
Tu y yo en el tiempo, los dos, congelados.