Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

divendres, 15 de març del 2013

The promises we made were not enough
The prayers that we prayed were like a drug
The secrets that we sold were never known
The love we had, the love we had, we had to let i go