Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dissabte, 13 d’abril del 2013

A vegades em pregunto com seria la meva vida ara mateix si l'Olga no hagués marxat