Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dissabte, 8 de novembre del 2008

¿Quién me acompañará a otros mundos?
¿Cuánto tiempo ha pasado desde los primeros errores, del interrogante en tu mirada?
¿Quién hará cicatriz mis heridas?
¿Quién descubrirá mis mentiras?
¿Quién faciltará mi huida?


Estoy tan perdida...

Soy la asesina de tantas primaveras...
Todo son promesas que se dicen en la cama, luces que se clavan en tu espalda...

Preguntas,

respuestas vacías en un aire cargado de llamas
que queman la retina de quien
mira con los ojos abiertos de par en par
para no perderse ni un segundo.

Interrogantes,
que se perfilan en los cristales;
que clavan sus afiladas uñas
en mi blando cuerpo de hojalata.

Besos en el aire,
fugaces y sordos,
esperando otros labios húmedos
en los que descansar para siempre.

Miedos que combaten cuerpo a cuerpo.
Temores que acechan en cada esquina
sedientos de una roja y fría sangre.


Todo queda en nada.
Ya nada es lo que era.


¿Sabes?
Cambiemos el mundo que tu ya has cambiado el mío.