Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimarts, 11 de novembre del 2008

Te invito a que cambiemos de planeta y a dormir en las aceras. Te llevaré donde la luna siempre está llena de cosas buenas.