Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

diumenge, 18 de gener del 2009

Aquí piloto llamando a tierra, pido pista para aterrizar que mi nave se ha vuelto a romper, pierde vida, y empieza a caer, caer... cayendo. Y dices que no puedes hacer nada, que yo fui quien quiso despegar. Eso es cierto pero hay que arriesgar, porque este vuelo nos puede matar... Matar, y yo ya estoy cansando de volar.