Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

divendres, 2 de gener del 2009

Me dijiste “píntame” y pinté una luna, luna de cuarto menguante con guante de podar que con la otra mano agita cacerolas con el ruido de las olas que las tiene enamorá, y lloraste al verla: “imagínate que te pinto yo a ti un sol radiante y lo pongo delante pa cuando no estés".Que me corten el gaznate si no veo que se baten mariposas a tu andar. Si no lloro una bahía cuando estés loca perdía de conmigo cojear.