Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

divendres, 2 de gener del 2009

Paseo por las huellas que dejan tus zapatos.
Me escondo pa mirarte en el humo de tu cigarro.
Sonrió por tener esta amistad contigo, aunque quizás deba llorar porque nunca seremos más que amigos.

Sigo en el puto proyecto de hacerte feliz.