Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimarts, 14 d’abril del 2009

Tengo un sin fin de sueños por cumplir y no quiero claudicar ante ninguno, no debo dejarlos, no puedo darme el lujo de no cumplirlos y abandonarlos.