Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimarts, 27 d’octubre del 2009

Després de 4 mesos i 10 dies, em parlat del que haviem de parlar.