Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

diumenge, 4 d’octubre del 2009

Idiota, idiota, idiota, idiota, idiota...
¿Pero como coño se te ocurre amar tanto a una persona?