Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

diumenge, 4 d’octubre del 2009

Robé, un segundo a la eternidad.
Busqué, en el espejo otra oportunidad.
Romper, el futuro que nunca existió.
Ser tu, para poner al mundo del reves.
Pensé, que lo mejor esta por recorrer.
Sentí, que no tenemos nada que perder.
Soñé, que la vida no tiene final.
Estar, contigo asta en la soledad.