Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dissabte, 3 d’octubre del 2009

Has decidido comenzar una nueva vida, salir de la oscuridad, mirarte al espejo: volver a reir, volver a llorar. Dejar de ser un juguete roto, sentir la libertad. Abandonaste el barco a la deriva, hubo tormenta en el mar.