Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dijous, 10 de juny del 2010

Era l'única persona en tota la meva vida que em deia CARA A CARA que m'estimava.
Aquest simple fet, ja la feia diferent de tota la resta.