Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dissabte, 12 de juny del 2010

Nunca hablamos de lo ocurrido, por lo menos entre nosotros, nos da miedo supongo recordar su nombre o lo que hizo porque eso le serviría para introducirse en nuestros sueños; en cuanto a mí, ya casi no sueño con él, sé que las cosas no volverán a ser como antes, pero no me importa. Porque si una persona se aferra a su pasado muere un poco cada día y yo sé que soy de las que prefieren vivir.