Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

divendres, 24 de setembre del 2010

y ahora que por fin ya podria sonreir,
en el viejo tocadiscos suena un trsite blues