Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

divendres, 4 de març del 2011

a coger el cielo con las manos,
a reír y a llorar lo que te canto,
a coser mi alma rota...
a perder el miedo a quedar como un idiota.
Y a empezar la casa por el tejado,
a poder dormir cuando tú no estás a mi lado.