Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimarts, 13 de setembre del 2011

Todo fluye, se conecta, poco a poco.
Vamos a hacer todo de lo que nos hemos avergonzado.
Riámonos del mundo.
Brillemos como nadie y volemos como pajaros.
Es el momento.