Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dilluns, 6 de gener del 2014

Ya no me importa,
ya no me hace daño.
Ya no me acuerdo
si fue imaginario.