Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dijous, 10 de setembre del 2009

Mientras el sol desde su trono vigila y dicta, el ser humano es solo un parpadeo de todo lo que ha visto.