Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

divendres, 30 d’abril del 2010

Petita,
M'has ensenyat a viure.
Et dec la vida...
T'estimo molt.