Pero no, no hay prisa; te duele el corazón al recordar su sonrisa, te duele con razón, pero no, no hay prisa.
Y vuelves a tu casa con la misma camisa, pero con manchas de ron.

dimarts, 28 de desembre del 2010

No tengo miedo a eso que llaman eterno, 
mis pecados son lo bueno que he pasado.  
Ni al que quiera condenar mi manera de vivir.
No tengo miedo a ningún comentario 
de quien dice que esta libre de pecado,  
ni al que quiera censurar mi manera de vivir.
No tengo miedo al paso del tiempo, 
mientras sepa que vivir no es lo que cuenta. 
Y que nadie va a cambiar mi manera de vivir.
No tengo miedo a estar enamorado, 
mis pecados entre dos son más pecados.  
Y es que eso de pecar es mi manera de vivir.